Entrevista a Robert Trujillo de Metallica
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Metallica, con toda seguridad el grupo más grande de la historia del heavy metal, es un fenómeno que trasciende las fronteras del género de las distorsiones infernales y las caras de pocos amigos.
Su historia está cargada tanto de momentos memorables como de situaciones contradictorias. 25 años atrás copaban la escena de la Bay Area de San Francisco mezclando a la perfección la velocidad del punk con la técnica del metal. Juraban nunca hacer un videoclip y a menudo se hacían llamar Alcoholica por su debilidad a las bebidas blancas. Los años los llevaron por el camino del éxito; su disco Master of puppets (1986) está considerado un obra maestra del thrash metal y en 1988 ya rompían promesas realizando el impresionante vídeo del no menos asombroso tema One.
Death Magnetic ya casi está entre nosotros, el primer disco en el que participa activamente el gran bajista Robert Trujillo
En pocos años pasaron a ser la banda más vendedora del metal y, luego, a hacerle la vida imposible a sus propios fans considerándolos ladrones por bajarse sus temas de Napster. Con pocas armas para defender sus feos peinados y sus mediocres temas de la etapa 1996-98, volvieron a endurecer su propuesta musical aunque con menos contundencia de la que se esperaba de estos metal gods. Paralelamente, el abandono del bajista Jason Newsted los sumió en un vacío del cual tardaron varios años en reponerse. Pero volvieron con todo: St. Anger (2003) fue el disco más bruto que Metallica podía editar a esta altura del partido. Pero, en este caso la brutalidad no iba unida con la calidad; artísticamente quedaron en deuda una vez más. Para la edición de su siguiente disco, el noveno de estudio, se tomaron las cosas con más seriedad. Contrataron al mítico genio Rick Rubin como productor, afinaron sus guitarras como en los gloriosos Master of Puppets y … And Justice for All y condensaron diez temas en 75 minutos.
Un año y medio después de empezar con las sesiones de grabación, Death Magnetic (Universal, 2008) ya está listo. El 22 de agosto lanzan su primer single The day that never comes a través de Itunes. Estrenan nuevo website donde los fans (pagando diferentes cifras) pueden acceder a lo más íntimo del Metalliworld. Pero vamos a lo importante. Death Magnetic ya casi está entre nosotros, su fecha de edición está fijada en el 12 de septiembre y vendrá en tres formatos: Digipack, caja de cristal y vinilo. Este es, entre otras cosas, el primer disco en el que participa activamente el gran bajista Robert Trujillo, todo un virtuoso que tocó en magníficas formaciones como la banda de Ozzy Osbourne, Suicidal Tendecies y el enorme combo de funk-metal Infectious Grooves.
Hace unos días Robert se acercó a Madrid para hablarnos de su banda y del disco estrella del panorama heavy de 2008. Adivinaron: hablamos de Death Magnetic. Trujillo, en la banda desde 2003, no duda en dejar bien parados a sus jefes -la incombustible dupla James Hetfield (voz, guitarras)/Lars Ulrich (batería)- ante todo aquel que piense que todavía es el nuevo de la banda No fue fácil salir a girar inmediatamente cuando llegué al grupo; mis compañeros tenían dudas sobre como funcionaríamos como banda. Hoy me siento el 25% de Metallica. Somos todo un equipo.
Su disco Master of puppets está considerado un obra maestra del thrash metal
Pasados los complicados años vividos luego del abandono de Newsted, la calma reina en el seno del grupo gracias a la personalidad conciliadora de Robert. James y Lars se están llevando bien. Como Kirk (Hammet, guitarra) pasa mucho tiempo en familia, yo adopté el papel de mediador. A decir verdad es un trabajo más fácil de lo que creía, aclara.
En Death Magnetic (un disco clásico, pero con un nuevo sabor. Algo así como el thrash de la nueva generación señala Trujillo) se experimenta la cara más progresiva y enérgica de Metallica. Aunque bastante retorcido y violento no llega a ser un suicidio comercial como fue St. Anger (2003) …tenemos un nuevo tema precioso con arreglos realmente bonitos llamado Unforgiven III. Una canción donde James ha puesto mucho entusiasmo, comenta Robert.
La calma reina en el seno del grupo gracias a la personalidad conciliadora de Robert
El papel del afamado productor Rick Rubin en Death Magnetic tuvo más que ver con el de terapeuta que con el de técnico, casi como un doctor musical. Rick situó a la banda en los ochenta. Hubo un reencuentro con la música que escuchaban en aquella época y con los mecanismos asociados a crear música en aquel momento. Para mi fue una gran experiencia: todo músico de rock sueña con componer para Metallica, agrega.
Así los de San Francisco recuperan la furia de sus primeros años por propia iniciativa y no para contentar a los fans de la vieja escuela. Metallica siempre a hecho lo que quiso. Odio decirlo, pero nunca pensaron en la radio ni en las listas a la hora de crear música sentencia Trujillo. Condescendientes o no, Metallica firman un nuevo disco que, si bien no tiene la grandeza de un Ride the Lightning (1984), en varios momentos sabe a gloria thrasher. Todo un motivo para festejar cuernitos en alto.

